miércoles, 2 de diciembre de 2009

y andabas para rebelarte (borrador)


Cómo me atraviesas.

Me armas y desarmas

Me llamas y me das vida.

Mi compañera herida

como sobrevivientes.

Ella.

Los engañó la soledad, los confundió el tiempo. Andaban para desconocerse (o encontrarse). Por las mismas calles que te vieron reír (y también llorar) deambulabas buscando un bar. No era ninguno en particular, pero tampoco te atrevías a entrar en cualquiera, siempre creíste en la mística de encontrar un rincón donde el café deja sus borras y con los que confabulás tus futuros hipotéticos. Donde se tejen tus ideas inconclusas, confundidas pero honestas, sobre identidades colectivas y relaciones de producción socialistas. Ése, confesás en un murmullo, es el único amor verdadero que merece decirse para siempre. Los sentidos nos engañan, a veces, de tan noble verdad pero no logran hacerte sucumbir en el dormitar rutinario donde el packaging importa casi tanto como la telenovela y los chocolates importados (cuánta traicion! si en realidad es xocolatl; del cacao que en realidad es maya y es Ka'kaw). Por eso, hoy la rutina del cortejo ya no te conmueve porque lo primero que te dicen, siempre, es bonita, como una linda producción industrial, simétrica, en serie, una idéntica reproducción fordista de los cánones de estética de victoria’s secret pero, claro, versión siempre berreta. Es una banal ficción sinsentido y al menos te queda creer en la intención, sincera, del cumplido pero eso no te eclipsa ya. Perdió validez desde el mismo momento en que encontraste regularidad nomotética en los encuentros y en ellos y descubriste que te gustan más las humanidades y el descubrimiento de lo singular. No importa. Entrás a ese sucucho de viejos en el que ansías encontrar tu lugar mientras pensás: -qué cosa extraña me la paso pensando en cómo desprenderme de la propiedad privada y no obstante quiero mi lugar-, un posesivo que se niega a irse por completo, seguramente no tenga que desaparecer, pero no te deja de sonar extraño. - Lo mío, lo tuyo, lo nuestro, lo de él o ella, lo no-mío, lo no-nuestro-. Quién sabe, esto de la definición del ser por el no-ser siempre te deja atónita. De momento te sentás y pedís un cortado.
Hoy tenés una cita y la reticencia te paraliza. –Ves, te repetís, lo único verdadero es la revolución socialista, las contradicciones del capitalismo y la tendencia marginal decreciente de la tasa de ganancia. Las demás relaciones sociales son impuras, menos nobles y más cobardes, por eso no son para siempre -. El único compromiso que sos capaz de tener es con el mundo. No era que te gustaba lo particular? Sí. No. Bueno, a lo mejor un poco más complejo. La subjetividad se desdibujó y te queda un sustantivo colectivo que para colmo es femenino y por supuesto de izquierda. Menos mal. Ella te dirige y así es como tiene que ser. Si no estás determinada por ella, al menos la elegiste como compañera.
Y vos, que también sos buena compañera, te deslumbras con la originalidad, o con intento-de-no-reproducción-no-copia, incluso la más mediocre creación. Cuál es el problema de la mediocridad? Están todos empeñados en ser héroes y seguro que la mayoría de los grandes hombres murieron en el anonimato, con los hombros curtidos por el Sol y los sueños empeñados. Ni qué hablar de las mujeres (de mí, de vos, de nosotras!) entonces, tantos años escondidas entre las sombras y los pseudónimos fálicos.

Querés testificar (cuyo origen etimológico, paradójicamente aunque no por eso inocentemente, proviene de testículo, parece ser que antes de jurar por Dios, se juraba por ellos!) y querés ser testigo. Arte y parte de tus actos, de los míos, de los nuestros, de los de ellos…de todos, de nosotros. Ay!, cómo gusta ese sustantivo, femenino y rebelde, que ya es propio y que ya es acción, en su dulce movimiento constante y su potencialidad-acto incesante. Que te sacó de tu [o de mi] lugar no-lugar para llevarte de nuevo a la calle, de tierra o de piedra, fértil y libre que la guía y te guia.
No nos engañó la soledad, nos desorientó el destino para recordarnos que estabámos para rebelarnos…

lunes, 23 de noviembre de 2009

Y un día dejó de huir...
Tomá tus cosas y andate vos.
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Mañana ya no me voy.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

No escribo poemas y sin embargo acá estoy...
Un día voy y al otro me voy, ya ni sé pero a veces hay que jugar.

I
No te enamores de mí, ni de mis silencios
no prestes atención a mis sonrisas
ni a mis trucos.
No queda ninguna sensualidad escondida
ni ningún hechizo por hacer.
Con mi sencillez vestida de algodón
No te pido más de lo que podés dar
Ay!, por favor
no me pidas más de lo que soy!

II
Brujos son sus fonemas

y sus ansías de revolución,
su ausencia de lujo,
su plenitud guerrillera.
Hechizan,

por un instante,
como flautista mágico
o quizá, simplemente,
como él mismo.
Tan sólo él ante mí
Cuánta belleza!
y yo, que sólo me animo a mirar
desde lejos,
lo que no puedo tocar.

III
Pasitos miedosos
desnudez escondida
No podés enamorarte de mí
no me atrevo a enamorarme de vos
y ya nos ves
aquí los dos
desoyendo al tiempo
y al destino.
Jugando con fuego.
Fingiendo ser mucho más que dos.
Hasta aqui.
Hasta hoy.
- Y mañana? - me dirán.
- Pues, mañana ya no sé.-

sábado, 7 de noviembre de 2009

Mundos por revelarse (o rebelarse!)

Niños irritantes

19 de agosto de 1967
Brasilia.

No puedo. No puedo pensar la escena que visualicé y que es real. El hijo está de noche dolorido por el hambre y le dice a su madre: tengo hambre, mamá. Ella le responde con dulzura: duerme. Él insiste. Ella grita dolorida: ¡duerme, niño molesto!. Los dos se quedan en silencio en la oscuridad, inmóviles. ¿Estará dormido? -piensa ella despierta. Y él está demasiado amedrentado para quejarse. En la negra noche los dos están despiertos. Hasta que, por dolor y cansancio, ambos dormitan, en el nido de la resignación. Y yo no soporto la resignación. Ay, cómo devoro con hambre el placer de la revuelta.
Clarice Lispector.
Revelación de un mundo
Ed. AH

Dolor.
Dolor y resignación.
Acaso debieran ser dos conceptos opuestos.
Silencios y angustias.
Sólo la revuelta puede dar una nota.
Dignidad que se rebela
y su sonido,
como onda expansiva,
demolerá el dolor y la resignación.
Necesariamente hay otro mundo que construir...

lunes, 19 de octubre de 2009

En un cuadernito olvidado se encontraban tus palabras (muertas?). Hoy volvieron a mí y me acordé de vos. Paradójicamente las distancia no logra alejarnos.
Será que me encanta descubrir que me sigo pareciendo a vos. Será que me encanta reconocerte empáticamente a mi lado...


No necesito tus reproches
ni tu mirada vacía.
No quiero hallarte rendido
no quiero caer en tus dominios
No quiero que me des tu vida
ni que sigas mi camino
No deseo verte anclado
sin destino.

No quiero que llores
por un amor que se ha ido
no quiero que me ames
para reemplazar su cariño
No quiero que me aclames
entre sombras y ruidos.
No quiero que me encierres
en tus negros designios
No quiero tus promesas
ni tus traiciones.
No quiero tu presencia
ni tu ausencia
no quiero tus certezas
ni tus dudas
No quiero quererte
No quiero.

Meche '98

viernes, 19 de diciembre de 2008

Crónicas de viajes y distancias.



Una pequeña reflexion cursi, a mi hermana, porque no hay persona que me contenga más y a la cual admire tanto, por su tenacidad y su fuerza. Con una bondad infinita de aquellas almas que se merecen todo, porque lo dan todo!
Que 12.000km no son nada y todo a la vez.

Las geografías nos condicionan, quizá no determinan, pero sí establecen marcas en nuestros horizontes.
Paisajes diversos que se erigen ante nuestros ojos, perfumes y aromas que nos abrazan. Sonidos y sensaciones que nos atraviesan.
Buenos Aires con su místico romanticismo, mezcla de grandiosa y miserable, bondadosa y cruel. Sus calles y sus avenidas reflejan una prosperidad que fue un fugaz fantasma; sus silencios evocan angustías, su pobreza derrama lágrimas e impotencia.
Sumergidos en rutinas, acostumbrados a demasiado poco.
Helena se mueve en una fotografía en blanco y negro, por pasajes y calles encontradas y mudas, con un sórdido ruido de fondo, de las avenidas de las cuales huye.
Del otro lado del océano, en la otra punta del mundo, se encuentran recuerdos vagos de lo que pudo ser, de destinos inciertos.
Cariños guardados en cajas de cartón, que vuelven de vez en cuando para no desaparecer.
Allá, Barcelona, ciudad cosmopolita, magna, donde la diversidad se desarrolla con una naturalidad inaudita, con ramblas repletas de anónimos personajes, con anónimos anhelos, victorias y fracasos. LLenos de vida, llenos de historias.
El retorno será inevitable?
Resistencia ante el olvido.
Helena extraña,la extraña, porque forma parte de lo más importante de su vida, de su ser.
Un todo que no logra llenar esa parte que le falta para sentirse plena. Esos abrazos, esas miradas cómplices que la hacían sentir la comunicación casi perfecta con alguien.
Que las geografías no reflejan más que esto, percepciones subjetivas de lo que implican sus mundos. Irremplazable amor fraternal que a veces se guarda en la rutina pero ocasionalmente vuelve a aparecer con una fuerza que derrumba todo.
Efímeros recuerdos que tiñen el día de un color particular, ansiosas ganas de partir, de salir a buscarla y no dejarla más.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Sobre las elecciones en Sociales

Qué define que un colectivo genere tantas expectativas que llegue al punto de estremecer los cimientos, rebosando categorías cerradas que se han vuelto añejas?

Cómo no conmoverse?

Luego de muchos rodeos, espero expresar aunque sea vagamente, mis apreciaciones sobre las elecciones del CECSo y sobre la militancia (en mi caso ContraHegemonía) que parece haber logrado marcar un nuevo horizonte y espera estar a la altura de la historia para cumplirlo.

A veces pareciera que la práctica militante no es compatible con la alegría y emociones más románticas y uno se convierte en un otro dentro del ambito estudiantil. Sinceramente, se trata de anular estas percepciones producto de ciertas formas de militantes que abogan un racionalismo extremo que anula las prácticas y la fuerza con la que puede arremeter un movimiento. Confío en la construcción cotidiana cuyos horizontes se expanden día a día y no sólo por una conformación de un cuerpo teórico sino porque la experiencia misma define esta teoría en tan famosa relación: la dialéctica, que muchos dogmáticos del marxismo parecen haber olvidado. Han deificado una razón estatizando la complejidad y el dinamismo del pensamiento y la pluralidad de las complejas relaciones sociales (no sólo de producción). Definirse en un arco de posibilidades de acción e ir superando obstáculos, creciendo en vistas de un proyecto que tiene un sentido y por tanto está lleno de fe. Es la construcción de un hombre nuevo que se erige ante tantos elementos reificados y que lamentablemente en sociología se vuelven sentido común sociológico. Se enfrenta a pensamiento inerte, muerto y que petrifica todo lo que lo rodea.

Es una realidad que la dinámica de las sociedades modernas en la cual estamos inmersos presentan una discusión que no está saldada ni creo que lo vaya a estar en algún momento. Qué es lo que define una clase social hoy día o a una relación entre actores que se encuentran con diversa posesión de capitales en términos de Bourdieu y que vienen a enriquecer esta dicotomía de burgués/proletario (sin nunca perder de vista el trasfondo tanto más real de dominador/dominado). Cuándo, quiénes, cómo hemos de llegar a la revolución son cuestiones imposibles de predecir, la futurología y los astros son cuestiones que pertenecen a la magia, rituales y divinidades abstractas más ligadas a rituales que ciertas, una especie de culto sagrado por cuanto todo lo ajeno parece profano, material, superfluo. Lo que olvidan estos dogmáticos es que la humanidad reside mucho más en lo profano que en las recetas de la felicidad.

He hablado de Fe y sentido tanto para reivindicarlo como para condenar el sectarismo. Algo confuso quizá definir un proceso que busca no atarse a categorías estrechas. Tanto el debate sobre las prácticas como en el debate político. No es una cuestión de forma (aunque también la incluyo) sino de las nociones que nos marcan. La importancia de la independencia política es un eje nunca perdido de vista, como también la conciencia activa de reconocer que los viejos programas ya en nada nos sirven y buscan más diferenciarse que buscar lo común. No se trata de normalizar ni volverse un tibio diplomático sino de construir las bases que permitan resistir a una trinchera por demás bastardeada, por una universidad que se necesita con un movimiento estudiantil fuerte para que pueda dar sus luchar hacia fuera de la institución con fuerza y golpes certeros, estratégicos y definitorios.

Ahora bien, y un poco justificando estas reflexiones, cuando se trata de crear algo nuevo, uno, como sujeto colectivo, se enfrenta ante los límites tanto de la izquierda más dogmática como del mismo sistema que intenta anular toda práctica revolucionaria y contradictoria al capitalismo. Sólo que el capitalismo moderno no anula por exterminio de forma exclusiva sino también por anulación, absorción o contradicción al interior de estos espacios contra hegemónicos ( y en este punto, estos sectarios son tan funcionales al sistema!). Forma parte de lo que Marcuse denomina sociedades tecnológicas en su libro, el hombre unidimensional.

Aquí el desafío, porque si no pensamos a la Universidad como un campo o un espacio social que se eleve como trinchera, su misión es causa perdida. Si no podemos pensarnos como un actor social en cada ámbito en el que trabajamos, tenemos un grave limite. Si no nos conmovemos estamos condenados al fracaso, si no nos formamos estamos condenados a la manipulación, si no luchamos estamos condenados a muerte.

Esta es la apuesta a lo nuevo que tiene la responsabilidad y el deber de ser coherente y disputar contra todos aquellos sistemas e instituciones que van en contra del socialismo y las reivindicaciones latinoamericanas. La obligación de dar pelea desde la originalidad a viejos problemas que hoy tienen más actualidad que nunca. Son tiempos de refundar el centro, de reinventarnos como actor social y dejar atrás todos los post y neo (postmoderno, neomarxista, etc) que hacen referencia a una falta de originalidad y novedad, a una falta de fuerza que es imperativo conseguir.

miércoles, 25 de junio de 2008




Saltar
cerrar los ojos al vacío.
Arriesgar el alma con un sólo paso.
Y el mundo que se estremece
y puede caerse a pedazos.
Y te quedás inmóvil
al borde del camino.
Y te quedás inquieta
al borde de la vida.
Como un trotamundos
buscando otros destinos
huyendo como fugitivo
de la incipiente rutina
Pero Sentís.
sentís cada momento,
sentís cada palabra,
y cada silencio.
En un tiempo que es futuro
o que fue pasado,
Recuerdos u olvidos.

Felicidad ingrata
que se esconde empeñada
y fugitiva se asoma
de vez en cuando por la ventana.
Y se esconde de nuevo
y salís a buscarla,
disfrazada en sonrisas
con un puñado de miedos
y una fragilidad insensata.